miércoles, febrero 15, 2006

BAILE DE MODA


Entregaron sus cabezas
y en bandejas de plástico…
en honor al baile de los ensimismados de la angustia
los reyes de la cavilación recelosa
Se vaciaron en honor a nada
Las sensaciones penetrantes que auguraban certezas
resultaron artificios intelectivos
malgastadores de huesos
La intensidad de la emoción
les hizo creer que encontrarían el significado
Les embriagaron los sentidos de noticias
Les contaron historias felices de fantasías y gloria
con movimientos feroces de cybernecia
Los instigaron a evadir
como espectros proscritos
la incoherencia lacerante de sus existencias
Sus últimos gritos de justicia
fueron sarcasmos ahogados
de profetas alcohólicos
estertores reflejos de la conciencia en huida
Hoy
miran los techos manchados de mugre
por si les ayuda atenuar su impotencia
por si el desconcierto de sus vidas
no resulta tan perturbador
Las visiones borrosas por el dolor
los tienen enfurecidos y
solitarios en las puertas
de los captadores de créditos
y los ojos que alguna vez soñaron claridad
solo perciben deformaciones extrañas
(las conductas reinantes repetidas hasta la saciedad)
que los tiene con una sonrisa catatónica
esperando con odio
cada fin de semana.